El adiós

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Gustavo Cerati (Photo by Victor Chavez/WireImage)

Hoy toca decir adiós.
Un nuevo adiós.

Cada adiós es distinto, cada uno tiene sus particularidades, mas todos, sin duda, están llenos de un mar de emociones. Las olas de ese mar nos arrastran hasta las profundidades de nuestro ser, el oleaje es tan fuerte que en ocasiones requerimos de un auténtico salvavidas para poder descansar y tomar un respiro, porque el remar contracorriente y mantenerse a flote cansa, agota y puede ahogarnos.

Poco a poco la marea se hace calma, aprendemos a flotar, a usar la corriente a nuestro favor y lentamente vamos alcanzando la orilla. En estos momentos de tranquilidad empiezan a llegar momentos de esperanza anunciados por palomas que llevan en su pico ramas de olivo, señal de tierra firme cercana.

Lo que acabo de escribir recurre a un estilo poético que utiliza al mar y sus fenómenos como analogía para los golpes, pensamientos y sentimientos provocados por una ruptura amorosa.

Como la mía, hay miles de maneras de expresarlo, algunas con más estética y otras más sencillas. Esta entrada va dedica a una de las últimas formas cuyo autor es Gustavo Cerati.

El argentino líder de Soda Stereo en su tema “Adiós” describe la etapa final de una relación de manera profunda y de manera simple.

La letra empieza diciendo:

“Suspiraban lo mismo los dos y ahora son parte de una lluvia lejos”

En una sola línea describe el inicio y el final de cualquier relación, primero el enamoramiento manifestado en suspiros y después la ruptura manifestada en una lluvia torrencial de tristeza y distanciamiento.

Después nos dice:

No te confundas, no sirve el rencor
Son espasmos después del adiós”

A esa etapa de tristeza se suma rencor, frustración, resentimiento, y sentimientos generales de enojo que él describe como espasmos, reacciones involuntarias consecuencia de la separación y que en muchas ocasiones no tienen nada que ver con lo que realmente sentimos por la persona querida, calificarlos como inservibles pone de manifiesto que si nos dejamos llevar por ellos las cosas pueden ponerse peor.

“Pones canciones tristes para sentirte mejor, tu esencia es más visible
Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”

Quién o quiénes no hemos hecho lo de las canciones tristes, quién no busca en la música ese desahogo y las palabras para reconfortarse, momentos donde nuestra esencia se vuelve más visible y entendemos o comenzamos a hacerlo que del dolor que sentimos podemos levantarnos, que efectivamente vendrá un nuevo amanecer.

Tal vez colmaban la necesidad, pero hay vacíos que no pueden llenar
No conocían la profundidad hasta que un día no dio para más”

El verso anterior está lleno de una psicología profunda presente en cualquier relación y del que se podría hacer un análisis completo y escribir todo un libro al respecto. La necesidad de llenar un vacío presente en cualquier ser humano lleva a aferrarse a personas o situaciones que se convierten en algo tóxico, y es en ese momento que el caos comienza: peleas, discusiones, reclamos… ¿les suena?

Pensar que la otra persona puede llenar el vacío que cada uno tiene nos lleva a la creencia equívoca de ver en nuestra pareja una especie de salvador o deudor, cuando no es así. El otro  lado es intentar hacer cualquier cosa para que nuestra pareja esté satisfecha, negándonos a nosotros mismos en varias ocasiones y volviéndonos infelices.

Ese hueco emocional es insalvable si nosotros no nos hacemos responsables de él. En este verso hay una enseñanza clave para todas nuestras relaciones: o nos hacemos cargo nosotros o todo se echa a perder.

“Quedabas esperando ecos que no volverán, flotando entre rechazos
Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”

Este sin duda es un verso fuerte, donde nos retrata la esperanza de volver con esa persona, pero que sólo está llena de rechazos que nos hunden, de golpes de cabeza contra la pared y de dolorosas y desastrosas llamadas o mensajes de WhatsApp.

Finalmente viene la enseñanza principal de la canción:

“Separarse de la especie por algo superior no es soberbia, es amor
Poder decir adiós es crecer”

Alejarnos de esa persona o situación no es un acto negativo, es un acto puro de amor, amor hacia nosotros mismos, para poder reconstruirnos, mejorarnos y seguir adelante. Llegar al punto en donde ya no nos duele, que nos sentimos bien con nosotros mismos y que podríamos ver a la otra persona sin rencores y con alegría (si es el caso) se llama crecer. Crecer es liberarse y reconstruirse una y otra vez, las veces que sean necesarias.

En palabras de Cerati “‘Adiós’ probablemente sea uno de los temas emocionalmente más profundos, digamos, es un tema que tiene esa belleza emocional para mí, ¿no?, algo descarnado. Y es una cuestión evolutiva para mí, además de que es un tema muy simple y que parece… no sé, está muy relacionado con muchas cosas que hice en muchos momentos, de ‘Amor Amarillo’, cosas con Soda Stereo. ‘Adiós’ probablemente es una de las primeras canciones así, redondas, cerradas que terminé, que hice para el disco, y habla del final de una relación, pero con un sentido evolutivo, ¿no?. Hay un momento que dice que separarse de la especie, yo tenía un tema que se llama ‘Especie’: ‘separarse de la especie, por algo superior, no es soberbia, es amor’. Como que comprender que a veces hay que decir adiós para crecer.”

Sin duda, el tema deja una gran enseñanza, el adiós no siempre es fácil, pero es parte de una cuestión evolutiva, de un crecer personal, de un actor de amor propio, de redención.

Después de todo, hay que seguir. Para ti.

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